A celebrar el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil

Se dice que si le damos un libro a un niño, éste podrá cambiar el mundo entero. Así, en la búsqueda de promover la lectura entre niños y jóvenes, desde el año 1967 se estableció el 2 de abril como el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil.

La fecha no fue un capricho. En realidad se eligió porque coincide con el nacimiento de Hans Christian Andersen, autor de cuentos infantiles como La Sirenita, El patito feo, Pulgarcita, El soldado de plomo, entre otros.

La Organización Internacional para el Libro Juvenil, IBBY ( por sus siglas en inglés), es un colectivo sin fines de lucro, fundado en Zurich, Suiza en 1953, que mantiene relación y cooperación con diferentes organizaciones internacionales por la promoción de libros para jóvenes, llamadas Sección Nacional, de acuerdo al país cooperante.

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Año con año, la Sección Nacional de la IBBY, selecciona a un escritor y un ilustrador, que serán los creadores del mensaje que será dirigido a los niños y jóvenes del mundo. Este funciona para la promoción del festejo, y se publica de manera internacional.

Este año, la encargada fue la Sección Estadounidense. El ilustrador elegido fue el brasileño Roger Mello, quien ha obtenido premios por su trabajo, y ha publicado cerca de 15 libros. El mensaje del cartel con el que se celebra este Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, estuvo a cargo de Margarita Engle, llamado “La música de las palabras”.

Engle, estadounidense con ascendencia cubana, ha obtenido premios por sus obras infantiles, como el “Premio Américas de literatura para niños y jóvenes” por su obra Las mariposas de María Merian.

A lo largo del tiempo, han sido miles de libros que han contribuido con sus historias a la creatividad de los niños y jóvenes alrededor del globo, y lograr convertirlos en adultos que nunca dejarán de soñar. Los libros se vuelven mentores, educadores, enseñan valores y a través de ellos consiguen formar seres humanos íntegros.

Por Fernanda Serrano