Cierre de negocios favorece consumo de pulque en tinacales

Algunas personas dicen que “el pulque tiene vitaminas y pro bióticos”, incluso que controla enfermedades

Debido a las restricciones sanitarias por Covid 19 varios negocios luchan por sobrevivir, y en el caso del pulque, bebida sagrada de los dioses en el municipio de Singuilucan, ahora los clientes llegan hasta el tinacal donde se consume más para el control de enfermedades.

“Algunos puntos de venta están cerrados, ahí nos ha bajado la producción. Pero acá en el tinacal nos ha favorecido un poquito, porque como en México, Pachuca y Tulancingo están cerrados los establecimientos llegan al tinacal, ahí se compensa la venta”, explicó a La Jornada Hidalgo Carmen Ramos Tecomalman, joven pulquera del tinacal Los Tuzos.

El tinacal, lugar donde los tlachiqueros bajan el aguamiel y se almacena el pulque en las tinas, debe contar con todos los insumos de higiene. “Lo que nos ha llegado de la autoridad es un comunicado de que tenemos que cerrar temprano y no tener a tanta gente”

Señaló.

A ocho minutos de la cabecera municipal de Singuilucan, en el tinacal Los Tuzos, los clientes toman uno o dos litros de pulque, al aire libre.

Pulque, para cuidado de la salud  

“Algunas personas dicen que el pulque tiene vitaminas, pro bióticos y se puede decir que  lo consumen más para control de enfermedades. Hasta ahorita vamos bien, estamos en un 70 por ciento de una producción normal”, indicó la joven pulquera en entrevista.

Carmen explicó que algunas mujeres lo beben cuando no tienen leche para amamantar, los diabéticos lo consumen para controlar los niveles de azúcar. “También las personas que sufren de anemia, nosotros tenemos el aguamiel que recomendamos por lo menos un mes diario, otro producto es el jarabe de aguamiel”.

Repunta pulque ante escasez de cerveza

Al inicio de la pandemia la venta de pulque y derivados se desplomó ante el cierre obligatorio de comercios.  Carmen Ramos recuerda que en marzo y abril de 2020 se tiraron las tandas, “no sabíamos qué hacer, no había salida”.

“Ya en mayo que fue lo del desabasto de cerveza, a nosotros nos favoreció muchísimo. La producción que teníamos almacenada de marzo a abril, en mayo la sacamos”, expresó la tlachiquera.

Cancelan Festival del Pulque en Singuilucan

El Día Nacional del Pulque se celebra el primer domingo de febrero en varios lugares de México en donde se produce y consume esta bebida tradicional y ancestral, entre los que destaca Hidalgo.

Carmen Ramos Tecomalman, una de las organizadoras del Festival del Pulque en Singuilucan que se realiza cada año en febrero, señaló la cancelación de la IV edición debido a las condiciones epidemiológicas.

 “En 2020 todavía lo alcanzamos a hacer porque fue en febrero. Este año teníamos la intención de llevarlo a cabo pero de manera muy controlada, pero al final de cuentas sigue siendo una bebida embriagante”, expresó la promotora cultural.

El primer festival del pulque en Singuilucan se realizó el 18 de febrero de 2018, con la intención de que al municipio se le reconociera de nuevo como lugar pulquero y promover el patrimonio cultural.

Tres generaciones en el oficio pulquero

De profesión arquitecta, Carmen Ramos Tecomalman se dedica a la actividad pulquera por la tradición que inició su abuelo Bernardo Ramos Santillán y años más tarde su padre Carmelo Ramos Murcia.

“Mi abuelo desde joven tuvo su tandita, que son los magueyes que raspan y están produciendo, y comenzó a trabajar en un tinacal, incluso mi abuelo fue mayordomo de tinacal”, narró la joven productora.

Don Bernardo le dio un raspado de acocote a cada uno de sus hijos, tiempo después abrieron lo que hoy es el tinacal Los Tuzos. Anteriormente la producción de pulque se iba a Santa Ana, Tulancingo, Acaxochitlán, Metepec, Agua Blanca, Tenango de Doria y San Bartolo.

“Mi abuelo duró unos seis años sin raspar, hasta que ahorita actualmente de mayo a la fecha le entró nuevamente el amor por los magueyes, y echó su tandita”, expresó Carmen.

El tinacal no era cosa de mujeres

“Mi mamá tiene la pauta de lo que fueron las mujeres de entrar al tinacal, porque anteriormente mi abuelo era el que administraba el negocio, mi papá y mi tío se encargaban de distribuir, de repente ayudaban a raspar”, relató

“Ella nos platicaba que mi abuelo se iba a raspar y eran las 9 de la mañana y no llegaba pero a esa hora ya estaban dos o tres carros esperándolo y nadie podía meter mano en el tinacal”.

“Cuando cada quien hace su tinacal mi mamá le dice a mi papá <oye sabes qué, a lo mejor no voy a meter la mano pero déjame un tambito, una tina de la que yo pueda servir>. Cuando mi papa no estaba mi mamá despachaba”.

Carmen menciona que en esos tiempos se creía que las mujeres no podían entrar al tinacal por el perfume o cremas que se untaban en la cara o el cuerpo, porque se creía que eso afectaba la producción.

“También me acuerdo mucho cuando yo era niña, que llegaban señores del Valle de Tulancingo hacían sus fiestas acá, las mujeres comían un taco y se iban, la bebida no era cosa de mujeres”.

Actualmente toda la familia sabe del oficio pulquero, y destaca la participación femenina de la señora María Laura Tecomalman Trejo y sus hijas Carmen y Yasmín quienes trabajan en el tinacal Los Tuzos.

Cuidar la tierra, es combatir la pandemia

Luego de que en medio de la pandemia de Covid-19 se ha demostrado la importancia de mantenerse sano, para Carmen Ramos Tecolmalman cuidar la tierra hoy es más necesario que nunca.

“La tierra nos da pero tenemos que cuidarla, si no hacemos esa consciencia de reciclar, de contaminar menos, vamos a seguir peor, tratemos de ser menos consumistas, cuidar lo que nos comemos, lo que bebemos y pensamos”.

La joven pulquera señala que en Singuilucan la gente sigue sembrando el maguey, pero aún persiste el problema de los mixioteros o vendedores de barbacoa que se roban la planta de donde se obtiene el pulque.

“Nosotros seguimos sembrando esa idea, que planten maguey los que tienen parcelas. Que vean que hay otra manera de cuidar la tierra, más que nada ahorita que está muy afectada con esto del cambio climático es una manera de conservarla, de darle nutrientes, abonarla y cuidarla”, concluyó.