Opinión

Cierre del año Covid

Nomografía

Transcurren los últimos días del 2020. Muchas familias festejaron de una manera distinta la Navidad y están pensando cómo cerrar el presente y la llegada del año nuevo. Sin duda alguna en esa difícil decisión vale la pena hacer un alto en el camino y reflexionar lo que está en juego.

Para nuestro país, el primer caso de Covid-19 se detectó el pasado 27 de febrero; desde entonces la pandemia no ha cedido y las autoridades sanitarias han enfocado sus tareas en encontrar un sano equilibrio entre salvaguardar la salud de los mexicanos y no permitir que la crisis económica del mundo y en México, afecte más a las familias. En la semana comenzó el programa de vacunación contra el COVID-19 bajo la rectoría del gobierno. 

En este sentido, creo que vale la pena hacer un recuento de los tres temas prioritarios: economía, salud e impacto social. En primer lugar (economía), la coyuntura actual ha agudizado la contracción sobre la evolución del PIB al observarse una tasa anualizada de crecimiento al tercer trimestre de -8.63% respecto del mismo periodo del año anterior. A pesar de que el tercer trimestre ha registrado un crecimiento en términos reales, las estimaciones de Banxico apuntan a que la contracción de este indicador será de 8.9% al finalizar el año, por lo que la recuperación no será suficiente para compensar del desplome del PIB en el corto plazo.

En cuanto a la inversión extranjera directa, al tercer trimestre de 2020 se observa una inversión total por $23,482 millones de dólares lo que se traduce en una caída del 19.48% respecto del mismo periodo del año pasado. Sin embargo, resulta preocupante señalar que, de este nivel de inversión, sólo el 21.39% tuvo su origen por nuevas inversiones, alcanzando alrededor de $5,023 millones de dólares y una disminución del 37.84% respecto del mismo periodo en 2019.

En segundo lugar (salud), durante la última semana se habían detectado más de 1.37 millones de casos de COVID-19 y el número de fallecidos había superado las 121,000 personas. En particular, en México se tiene una de las tasas de mortalidad más elevadas del mundo, con más del 9% de los casos confirmados de COVID-19.

En tercer lugar (ámbito social), tan sólo durante el mes de abril se perdieron más de 555 mil empleos y para julio la pérdida acumulada anual alcanzaba los 925 mil empleos.

A octubre se ha observado una recuperación, pero la tasa anual de decrecimiento es de alrededor del 4% y aún faltan más de 500 mil empleos formales por recuperar para llegar a los niveles de inicio de año. Los estados más afectados han sido Quintana Roo con -23.6%, Baja California Sur con -9.7% y Puebla con -7.4% de empleos formales menos que hace un año. Asimismo, los sectores económicos con mayores pérdidas de puestos de trabajo son los de servicios con -9.5% y de construcción con -8.1%. 

En este sentido, tanto la crisis económica, como la pandemia, han representado un enorme reto para todos los sectores de la población. En el ámbito público las autoridades toman decisiones -al día de hoy también sobre la logística de distribución de la vacuna- en medio de una vorágine de datos que indican que la emergencia tardará en ceder y se agudizará en los próximos meses.

Además, el próximo año nos enfrentaremos a la elección más grande de la historia de nuestro país. Por lo tanto, además del arduo trabajo de las autoridades sanitarias, los partidos políticos deberán actuar en consecuencia y presentar una oferta política real y acorde a las circunstancias de nuestro país; en pocas palabras, atender lo que muchos mexicanos esperamos de ellos. Ojalá que nuestros políticos respondan a la altura de la problemática y llenen las expectativas que estarán por venir en el 2021.

EMILIO SUÁREZ LICONA

CONSULTOR Y PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD PANAMERICANA

@EMILIOSL     

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