Desastre en el Metro y pugna política

Historias que contar

El lunes 3 pasado, poco después de las 22 horas, se desplomó la estructura base de uno de los tramos exteriores de la línea 12 del Metro estación Olmos en la Ciudad de México. Según último recuento de víctimas, hubo 26 decesos y alrededor de 80 heridos, algunos de gravedad.

Se deduce por la hora que los involucrados en el percance retornaban a sus hogares. Excepción fue José Juan Galindo Soto. Estaba con su pareja en su auto y fue aplastado; ella sobrevivió.

Un niño de 12 años, Brandon Giovanny Hernández Tapia, fue único menor que pereció.

En total sucumbieron 4 mujeres, 21 varones, así como el pequeño Giovanny.

En la misma noche, y ya madrugada del martes 4, empezaron labores de rescate.

De acuerdo con las cifras fue el peor desastre en la capital del país tras del terremoto de 2017, aunque no el más impresionante en una línea del Metro. El 20 de octubre de 1975, en la estación Viaducto, el tren número 10 se impactó con el número 8, que estaba estacionado; 31 personas sucumbieron y hubo 70 lesionados.

Responsabilizaron al conductor, Carlos Fernández. Le imputaron imprudencia y descuido. Argumentó que no había recibido instrucciones de detener el convoy. Lo sentenciaron a 12 años por negligencia.

A nivel mundial vino a la memoria el 8 de octubre de 1995,  en tragedia registrada en Bakú, capital de Azerbaiyán, país y antigua república soviética, rodeada por el mar Caspio y montañas del Cáucaso.

El tren se incendió, 292 personas perdieron la vida y 168 lesionadas.

Persisten las repercusiones por lo ocurrido en el sureste de la CDMX. Voces disconformes ubicaron a Marcelo Ebrard, Miguel Ángel Mancera y Claudia Sheinbaum. Han estado al frente del gobierno de la CDMX, en diferentes periodos.

Los aludieron como responsables de no dar mantenimiento adecuado al sistema. El presidente Andrés Manuel López Obrador fue directo, comprometiendo que en la investigación del percance nada se ocultaría “sin miramientos de ninguna índole”

Ebrard, hoy secretario de Relaciones Exteriores, quien promovió la construcción de la línea 12, de inmediato salió al paso de especulaciones. Declaró que se ponía a disposición de las autoridades, enfatizando “Quien actúa con integridad no debe tenerle temor a nada”.

Mancera no se involucró tan directo en respuestas tras que 25 senadores de Morena señalaron que como Jefe de la Ciudad de México se dio visto bueno a estructura de la Línea 12, pese a  reportes de falta de manteniendo.

A su vez, Sheinbaum, contundente, precisó que sería mezquino dar una connotación política al accidente.

“La responsabilidad de un servidor público es servir al pueblo y en este momento pensar en otra cosa no creo que tenga ninguna cabida”.

Anunció que los deudos recibirán al menos 650 mil pesos, y que a algunos se les han otorgado apoyos emergentes.

La empresa noruega DNV comenzó trabajos de peritaje, ratificando lo que la Jefa de Gobierno dijo  que el tema central es conocer las causas de lo sucedido.

Asimismo, el líder del sindicato de trabajadores del Metro, Fernando Espino mencionó que una obra tan nueva, de ocho o nueve años “no tiene por qué sufrir una situación de esta naturaleza”.

Quien no ha sido muy explícita en el caso es la directora del Sistema de Transporte Colectivo, Florencia Serranía, quien a la vez que descartó presentar su renuncia, afirmó que cooperará con las autoridades para determinar causas.

Llegó a referir que también era subdirectora general de Mantenimiento, y después se retrajo.

Se entiende que conocer un dictamen técnico llevará su tiempo,  como lo expresó el director del Colegio de Ingenieros Civiles de México, Luis Roas Nieto.