Diputados desafueran a Francisco García Cabeza de Vaca

La Cámara de Diputados aprobó el desafuero del gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, y después de la presentación de alegatos por parte de la Fiscalía General de la República y la defensa, las bancadas se enfrascaron en un largo y agrio debate, el PAN insistió que la decisión final la tiene la legislatura de la entidad, pero Morena reviró: “¡Va a la cárcel, sí o sí!”

El dictamen de desafuero fue aprobado con 302 votos a favor, de Morena, PT, PES y PVEM; 134 votos en contra, de PAN, PRI, PRD, y cuatro abstenciones.

Una vez aprobado, el dictamen se remitió al Congreso de Tamaulipas, instancia que, de acuerdo al PAN, tendrá la última palabra sobre la pérdida de su inmunidad procesal.

Puedes leer: Morena debe designar a su candidato para Guerrero en las próximas horas

El proceso llevó más de seis horas de discusión, en la que la fiscal Elizabeth Alcantar Cruz pidió el desafuero del gobernador por defraudación fiscal, operaciones con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada. Sin embargo, el dictamen avalado solo dio por acreditado el primer ilícito y descartó los demás.

El presidente de la Sección Instructora, Pablo Gómez Álvarez (Morena), dijo que se comprobó el delito de defraudación fiscal agravada, como se concluyó de la compulsa entre los ingresos y la defraudación fiscal de Cabeza de Vaca.

Frente al argumento del PAN, respecto de que no es urgente el desafuero porque el delito prescribiría hasta 2029, Pablo Gómez expuso que sería como admitir el retraso de la justiciad ante una situación política muy especial.

Puedes leer: Recibe Birmex casi 564 mil vacunas más de Pfizer

La oposición intentó comparar el desafuero de hoy con el del presidente Andrés Manuel López Obrador en abril de 2005. Rubén Cayetano (Morena) cuestionó: “¿Qué comparan la defraudación fiscal con el ‘delito’ de abrir una calle, con defraudación fiscal? Andaban hasta pagando la fianza cuando se dieron cuenta que se les pasó la mano”.

Se refería a los 2 mil pesos que Gabriela Cuevas, hoy diputada por Morena, pagó en aquel año, maniobra que López Obrador rechazó por quienes promovieron su desafuero.