EL GRAN DIVERTIMENTO

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Garlito

“Es una cárcel de catorce rejas./ Prisión formal del libre pensamiento./ Es una eternidad en un momento./ Modernidad que viste ropas viejas…Es tejer y tejer con las madejas/ de palabras, razón y sentimiento,/ amar y respetar formas añejas…Sonidos y silencios en un verso./ Equilibrio del fondo con la forma./ Es un personalísimo universo/ único, irrepetible, solitario…/ Donde vive el lenguaje y se transforma/ en algo más allá del diccionario”. ¿Qué es un soneto? Prisciliano Gutiérrez.

ENDECASÍLABO

Intentar definir qué es poesía y para qué sirve, es una tarea harto difícil y más aún cuando este género, por su permisibilidad estética, es territorio de verdaderos forjadores del idioma pero también, de gambusinos en busca de las minas doradas; si el verso libre, escapa por las atmósferas etéreas surrealistas, ponerle fronteras al poema y hacer que cumpla reglas, lo convierte en la bestia domesticada que a los pies del poeta, descansa; medir las sensaciones y administrar emociones, evocar lo intangible y leer en otro seres, un universo único que todos habitamos; el verso cuando reflexiona y la rima cuando ríe, son el lenguaje idóneo del ser humano, que hiere o acaricia con las palabras.

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Desde que apareció en Italia, por 1270, el soneto, se convirtió en un apartado especial de la poesía, en plena Edad Media este estilo, de aparente exceso de dificultad y sí de necesario conocimiento del idioma, requiere de experiencia de vida, un gran sentido del humor y pensamiento crítico; el soneto era un divertimento intelectual, de muchos otros poetas, escritores y filósofos, que en sus tiempos libres, jugaban a hacer sonetos, ocupaban la mayor parte de su tiempo en sus obras serias, Guido Cavalcanti, Dante Aligheri o Petrarca fueron grandes soneteros; quien escribe sonetos debe tener una cultura elevada y conocer todos los asuntos humanos.

DON PRISCILIANO

En aparente facilidad la poesía a pocos se les da; escribir sonetos, es un intrincado andamiaje de sílabas y rimas, versos e ideas, concentración y manejo perfecto del lenguaje, así lo hace ver, en su obra y en especial en su libro Sonetos y recuerdos, Don Prisciliano Gutiérrez, hidalguense de reconocido prestigio como funcionario público, abogado y persona, asimismo por su acendrado divertimento de hacer sonetos, libro excelentemente editado con ilustraciones de Adolfo Ledezma, nos lleva al soneto y nos lo hace ver, como una dedicación poética, casi extinta, escribir sonetos.

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Su aportación a la poética hidalguense, es clara, en sus sonetos Prisciliano Gutiérrez, nos da otra buena lección, como en la vida, en la poesía y en el soneto, todo debe hacerse bajo el rigor de la ley y estrictos reglamentos…para ser libres.

Rolando García

Pachuqueño, periodista guionista, registrando la historia cotidiana de todos los días