Juan Rivera Arroyo

Agujeros Negros

El joven escritor pachuqueño Juan Rivera Arroyo vuelve en poco tiempo a dar otra satisfacción a las letras hidalguenses; ahora al recibir en la edición XXV el Premio de Novela Mario Vargas Llosa, que consiste en la publicación de la obra ganadora y efectivo por 12 mil euros, pero sobre todo el reconocimiento de un jurado profesional y estricto a su novela Albert Speer, un día.

Semanas atrás se conocía que este joven literato reconocido en 2010 con el premio estatal Ricardo Garibay por su primer libro de cuentos acababa de ganar el Premio Nacional de Literatura Laura Méndez de Cuenca 2020 por su novela La Casa de la Memoria Rota, con comentarios altamente positivos por parte del jurado; en el medio de las artes, la noticia fue bien tomada porque representa el esfuerzo de los creadores hidalguenses a pesar del magro apoyo de la Secretaría de Cultura.

Rivera Arroyo, con el apoyo familiar, avanza en la creación literaria, pero su trabajo lo ha llevado a obtener becas en España e Italia, preparación que ahora se ve reflejada con dos premios seguidos que tienen prestigio nacional e internacional que permitirán conocer ampliamente su trabajo porque ambas obras empezarán a circular el próximo año, cuando termine su impresión.

Hijo del escritor Fernando Rivera Flores, que también tiene una interesante obra con más de media docena de libros de cuentos y novelas, Rivera Arroyo, deja de ser una promesa de las letras hidalguenses y se convierte a sus 28 años en una realidad, que conforme su obra se difunda, se convertirá en uno de los escritores más sobresalientes de Hidalgo en los últimos años.

Ahora esperemos pacientes cuando ambas obras estén impresas para sus respectivas presentaciones y poder disfrutar su lectura. Por lo que hace a lo estrictamente personal, mis felicitaciones al orgulloso padre Fernando Rivera y al no menos feliz tío Alfredo Rivera, que ahora si pueden presumir de tener a todo un escritor en la familia.