La multa, no basta

Agujeros Negros

Las autoridades de Salud y del gobierno capitalino castigaron al Imperio Tuzo con dos multas que suman 504 mil 81 pesos por violar el aforo permitido y las medidas biosanitarias en el estadio Miguel Hidalgo y Costilla durante el partido semifinal del fútbol profesional de México entre Pachuca y Cruz Azul, en apego a lo establecido en los reglamentos, aunque esta sanción parezca insuficiente, pero no podían ir más allá de lo que estos permiten. 

En redes sociales se acusó a las autoridades de mano suave con el Grupo Pachuca, por vender el doble de los boletos autorizados, lo que no se conoce es que incluso se valoró la posibilidad de no permitir la celebración del ese encuentro deportivo, lo que afortunadamente no sucedió porque se hubiera provocado un caos, en fin sin duda los directivos tuzos saben cómo jugar para obtener beneficios económicos.

Lo reprobable es el anunció del auto castigo anunciado por el Imperio Tuzo de que en caso de que hubieran superado al Cruz Azul, lo que no sucedió jugarían a puerta cerrada, porque sabían que la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) vetaría al estadio Miguel Hidalgo y Costilla con el veto de uno o dos partidos, pero eso sí aseguran que están arrepentidos y que tienen valores (pero bien guardados en cajas fuertes).

Pero al no respetar las medidas contra el Sars-Cov-2, Grupo Pachuca beneficiado por gobiernos estatales mediantedonaciones de 17 hectáreas donde levantaron la Universidad del Futbol, el Centro de Excelencia Médica, el Centro de Convenciones Tuzoforúm, el hotel Camino Real, el complejo Mundo Futbol, el Salón de la Fama entre otros negocios que le permitió construir el Imperio Tuzo, exhibieron que su compromiso es con lo económico.

Porque lo cierto es que el estadio Miguel Hidalgo tuvo un aforo del 80 por ciento, por lo que ingresaron alrededor de 24 mil personas que pagaron cada una 950 pesos el boleto es decir que por ese concepto el Grupo Pachuca recibió alrededor de 20 millones de pesos, así que el negocio fue redondo, si por hacerlo pagaron medio millón de pesos, que dsemienten por si solo el comunicado del perdón.

En este escenario, el gobierno del estado debe actuar más allá de las sanciones reglamentarias aplicadas y, por lo menos revisar los convenios de comodato que tienen con el Grupo Pachuca que ha realizado modificaciones al estadio Miguel Hidalgo que probablemente no estén contempladas lo mismo que al inmueble donde opera Mundo Futbol, para que no haya tratos de excepción en un mensaje claro a la población y a los sectores afectados económicamente con la emergencia sanitaria.