Los Vargas: 20 años en el diseño de vestuario para Niños Dios

Oficio heredado por generaciones

El Día de la Candelaria representa no solo la celebración tradicional que sucede al Día de Reyes, sino una oportunidad de ingresos para familias que se dedican al comercio.

Por más de veinte años la familia Vargas se ha dedicado a la reparación de imágenes, confección y venta de vestuario para Niños Dios.

Este año, ante las medidas de distancia y restricciones para el comercio, Nely Yazmín Vargas compartió que sus ventas disminuyeron más del 30 por ciento en comparación con el año anterior.

Señaló que año con año se instalaban en la Asunción, esta ocasión, por la contingencia, hicieron uso de las redes sociales para promover su trabajo, sin embargo, las ventas han sido complicadas ya que no siempre se concretan.

El proceso de reparación y retoques puede durar de ocho a 15 días. /Foto: Especial

“Las personas normalmente acudían al puesto y dejaban dos o hasta seis niños para reparar y vestir, ahora no es fácil que dejen a sus niños. Las personas que conocen nuestro trabajo ya de años nos siguen buscando”

Yazmín Vargas, comerciante.

Vestimentas para el Niño Doctor, entre las más demandadas

Huasca, Atotonilco y municipios de la Sierra, son lugares en los que este año continuaron laborando, ya no en puestos sino adaptando el transporte en el que se trasladan para atender desde ahí a sus clientes.  

Ropón blanco y vestimentas para el Niño Doctor, Niño Dios de los Enfermos y el Niño de la Abundancia este año fueron los vestuarios más solicitados.

Ante las nuevas tendencias, externó que existirán personas que busquen ropa relacionada con el Covid, pero para ella y su familia eso representa una burla.

A partir de la segunda semana de enero se realizan los últimos detalles para la venta. /Foto: Cortesía

En este trabajo artesanal participa toda su familia, comenzando a mediados de año con la adquisición de materiales para trazar y confeccionar todas las piezas que arman la vestimenta de cada Niño Dios.  

“Es un trabajo que implica dedicación y tiempo, todo es elaborado por mi abuela, mis papás y tíos manera conjunta”.

Yazmín Vargas

Espera que los años siguientes su familia y más comerciantes puedan continuar su oficio como anteriormente lo realizaban.