Opinión

Maestranza ¿Gato encerrado?

Agujeros Negros

En los últimos meses el pretendido rescate de los que fueran los talleres de La Maestranza que sirvieron para fabricar piezas de ferrocarril y de las famosas Cotorras que transportaban materiales de mina, pero sobre todo para la maquinaria de explotación de minerales metálicos preciosos de la Compañía Real del Monte y Pachuca, han ocupado la atención de un importante sector de los pachuqueños.

Esto luego de conocerse que la empresa propietaria desarrollaría un complejo inmobiliario en la superficie de seis hectáreas, lo que representaba la demolición del edificio de los talleres, así que pronto se formó un colectivo que bajo el nombre de Rescatemos Maestranza inició los procedimientos legales bajo el argumento de que el inmueble estaba en el catálogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El portal Emmanuel Ameth Noticias dio a conocer que Eduardo  Baños Gómez, secretario de Turismo, adquirió en febrero el predio y que el Centro Regional Hidalgo del INAH le quitó el molesto sello de patrimonio cultural por estar construido en el Siglo XX no en el XIX y que la transacción se realizó por 11 millones de pesos, estimando el valor catastral que el gobierno municipal de Yolanda Tellería le dio de poco más de 10 millones de pesos.

De este tema me he ocupado en varias ocasiones: la primera en 2007 cuando el ayuntamiento presidido por Omar Fayad Meneses negó por primera vez los permisos a la firma Maestranza Inmobiliare para desarrollar un complejo habitacional consistente en torres con departamentos de lujo y una zona comercial que atendería un amplio mercado de nivel medio y alto, proyecto iniciado en 2003, durante el gobierno de Manuel Ángel Núñez Soto.

Atrás está nada menos que Carlos Noriega Romero, hombre cercano a el jefe de la oficina de la Presidencia de la República, Alfonso Romo, y director del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) que fuera subdirector general de Planeación y Finanzas del Instituto Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) en lo que puede constituir un caso de tráfico de influencias en combinación con funcionarios del gobierno de Hidalgo, en ese momento.

La historia: Rubén Fernández Lima y Juan José González Vargas, gerente y subgerente de Bienes Inmuebles de Infonavit, en este momento contrataron un estudio cuyo dictamen fue sometido a la asamblea del instituto, mismo que aprobado concluye que el predio denominado Maestranza con extensión de seis hectáreas ubicado en Colegio Militar “no era apto para construir vivienda por contener residuos contaminantes” de su anterior propietario: la Compañía Real del Monte y Pachuca (CRDyP).

Por ello se deprecia el valor y lo venden al gobierno del estado de Hidalgo en la cantidad de 7 millones de pesos mediante la escritura 7632 de fecha 15 de enero de 2003 en la Notaría Pública 12 e inscrita en el Registro Público de la Propiedad el 4 de abril de ese año con número de folio 110157; hasta ahí todo normal, porque se llegó a decir que ahí se ubicaría un complejo cultural que complementaría al Museo del Ferrocarril.

Lo que no sucedió, y apareció la empresa Maestranza Inmobiliare, S. A. cuyos socios eran Carlos Noriega Romero, Moisés Cherem y Alberto Díaz de la Riva para comprar el predio al gobierno del estado, transacción de la que encargaron el secretario de Finanzas, Rodolfo Picazo Molina, y el coordinador jurídico, Juan Alberto Flores Álvarez, lográndose la extraordinaria ganancia para las arcas estatales de 1.4 millones al vender el predio en 8.4 millones de pesos.

Lo anterior consta en la escritura 12221 de fecha 15 de julio del mismo año, que fue inscrita en el Registro Público de la Propiedad  el 18 de diciembre también de 2003, ya para el 2006 esta empresa ha buscado obtener los permisos para desarrollar 500 departamentos, aun cuando el dictamen de Infonavit indica que no es apto para vivienda.

Corredores inmobiliarios consultados, estiman que el predio tiene un valor comercial actual que ronda entre los 75 y cien millones de pesos, cuando su compra venta fue por menos del 10 por ciento; por eso resulta extraño que reaparezca como propietaria del predio Maestranza la Compañía Real del Monte y Pachuca, que lo entregó hace 17 años a Infonavit para cubrir un adeudo de cuotas.

Alguien tendrá que explicar cómo después de ser propiedad de Infonavit que lo vendió al gobierno estatal y este a su vez a Maestranza Inmobiliare, S. A. de C. V. ahora la compra venta se hace entre la Real del Monte y un particular, en este caso Eduardo Baños Gómez, secretario de Turismo, y que luego de 17 años haya aumentado su precio apenas tres millones de pesos, lo que genera la sospecha de que hay gato encerrado.

Esta polémica operación comercial provocó una aclaración de Baños Gómez que puntualiza que aparte de funcionario es empresario, pero dice estar dispuesto a alcanzar acuerdos para rescatar el inmueble, que solo ocupa una parte del predio de seis hectáreas, pero más allá de eso, hay demasiadas dudas sobre el tránsito comercial de este predio por los personajes relacionados.

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