Migración ha provocado la pérdida de hablantes indígenas en Hidalgo, revela estudio

Para el 2020 el porcentaje de hablantes indígenas pasó del 16 al 6.2 por ciento

El impacto familiar y comunitario de la migración en la entidad, esencialmente en el Valle del Mezquital, forma parte de la investigación sobre migración y grupos indígenas en Hidalgo y México de María Quezada.

La socióloga, coordinadora del Doctorado en Estudios de Población de la UAEH y miembro del Sistema Nacional de Investigadores, María Félix Quezada Ramírez, compartió que a través de la demografía étnica en Hidalgo y el país, se busca visibilizar a los grupos indígenas de México y las problemáticas de su entorno.

Señaló que su formación se dio en un contexto en donde la práctica de la lengua materna era común, y la migración una actividad complementaria a los ingresos de la familia, situaciones que le permitieron problematizar estos temas.

“El estudio de la migración y la población indígena no son variables más, sino parte de una realidad que se vive e impacta actualmente, evidenciando las relaciones de poder e inequidad que hay en el exterior”

Mencionó Quezada Ramírez.

La migración internacional, detalló, afecta a muchas esferas sociales, a nivel económico y emocional, demostrando que el traslado de personas tiene un componente indígena muy importante.

“Existe un problema de uso público de la lengua; como hablante nos vemos forzados a hablar español, de lo contrario no podríamos realizar actividades básicas en la vida diaria”, expuso la investigadora de la UAEH. /Foto: Cortesía

Con el impacto a nivel familiar y de infraestructura, los sistemas normativos de gobierno en comunidades indígenas se modificaron, creando clausulas en las que los migrantes de origen indígena, en casos específicos, podían continuar ejerciendo ciertos derechos y obligaciones en su entorno de origen.

“En el Valle del Mezquital se aprecia incluso una adaptación lingüística por la cuestión migratoria, ante nuevos contextos que se vuelven parte de la vida cotidiana”.

Expresó

Asimismo, enfatizó que la literatura ha documentado que en condiciones de migración, sobre todo en una forma de inserción laboral y social en ciudades, las personas deciden negar su lengua materna.

“Esto tiene una explicación estructural, y se debe a la discriminación y racismo; hay que entender que la lengua materna se ha resguardado en el contexto más familiar, no necesariamente por no querer hablarlo, sino que el entorno obliga a aprender la lengua dominante, en este caso el español”, explicó Félix Quezada.   

Hidalgo es una de las entidades federativas con asentamiento histórico indígena. /Foto: Carlos Sevilla

En 1930, el 16 por ciento de la población mexicana, mayor de cinco años, hablaba una lengua indígena; para el 2020, este porcentaje se redujo al 6.2 por ciento.

Especificó, además, que existen entidades de asentamiento histórico indígena como Chiapas, Oaxaca, Guerrero e Hidalgo; la migración en estos casos a sitios que no son de asentamiento histórico, contribuye a la multiculturalidad y diversidad lingüística.

Las políticas públicas, estimó, han sido factores para el descenso en el porcentaje de hablantes, ya que con la estrategia de indigenismo se buscaba integrar a la población indígena a la sociedad nacional, mediante la castellanización.

“Recientemente se reconoce el componente multicultural de la nación en la Constitución, y a pesar de que existe el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas y haya una validez legal, aún hay ausencia de políticas que fomenten el uso público de la lengua”, determinó la investigadora María Quezada Ramírez.

Hidalgo se ubica entre las primeras 10 entidades federativas con mayor presencia de hablantes de lengua indígena. Asimismo, después de Oaxaca, es el estado del que más se expulsaban migrantes al extranjero de lengua indígena.