Nueva generación perredista

La caída que en las preferencias nacionales tuvo el Partido de la Revolución Democrática (PRD) a partir de la creación de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que provocó una fuga de cuadros, dejaron al sol azteca en terapia intensiva en todo el país como en Hidalgo donde personajes que vivieron políticamente a su sombra decidieron ir por otros caminos.

El partido ya no les daba nada de lo ya alcanzado o que les hubiera beneficiado, así que lo dejaron a la deriva, una nueva generación con muy pocos de los históricos fundadores entre ellos el recién desaparecido Isidro Pedraza Chávez se mantuvieron a pie firme y soportaron la tempestad, “es temporada de vacas flacas, galán” solía decir quien fuera senador y víctima del Covid-19 en su campaña a presidente municipal de Pachuca.

Esta transición dio oportunidad al surgimiento o consolidación de una nueva generación, que hace olvidar al monstruo de tres cabezas: José Guadarrama, Luciano Cornejo e Isidro Pedraza, que por años se repartieron el pastel del sol azteca; hoy en el caso del originario de Jacala al ver la recuperación trató de reclamar algo que dejó de merecer y que cuando pudo lo utilizó sólo en su beneficio.

Esta nueva generación encabezada por Héctor Chávez Ruiz, luego de lograr diez triunfos en las elecciones municipales, avanza en la recuperación electoral y en la generación de estructuras que hagan al PRD recuperar su competitividad electoral, y sin sobresaltos realizaron el relevo en la presidente del Comité Ejecutivo Estatal, tras la renuncia de Chávez Ruiz, quien va como candidato a diputado federal por el distrito de Tula de Allende de la coalición Va por México.

La responsabilidad recayó en Ricardo Gómez Moreno que venía despeñándose como representante ante el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH) que deberá cubrir lo que falta del periodo ara el que fue electo Héctor Chávez, que prácticamente tiene asegurada una curul en San Lázaro porque está ubicado en segundo lugar de la lista de representación proporcional.

Nadie se extrañe si en los próximos meses regresan a la querencia cuadros y militantes decepcionados con el proyecto lópezobradorista y con el manejo en Morena, donde los procesos internos son cada vez más desaseados y lejos de la militancia; por lo pronto la nueva generación perredista está ocupada en generar nueva militancia y simpatzantes.