Otro Día del niño y de la niña en resguardo

Lo cierto es que…

Llegó otro 30 de abril para celebrar en confinamiento, sí, por la pandemia que aqueja a todo el mundo. Lamentablemente niñas y niños han vivido y padecido este tiempo en resguardo y, aunque han extrañado ir a la escuela, salir al parque, ver a sus amigos y familiares, también han padecido contagios de Sarscov2. Pero ellas y ellos no pierden la sonrisa.

Han aprovechado todo el tiempo en casa para estrechar los lazos con mamá, papá y los hermanos; realizar quehaceres del hogar, aunque sea aburrido, ver series en la TV, iluminar, seguir video juegos y jugar en el patio de la casa, sí, como se hacía antes. Antes, con otras generaciones.

Pero estar en casa no es tan terrible, pero lo más importante es no perder una rutina que es la que nos va a permitir estar en el aquí y ahora.

Ahora es tiempo de que niñas y niños también noten la diferencia, hacerles reparar sobre la pandemia que se vive en el mundo y cuáles son las consecuencias. Seguramente han pasado por pérdidas de familiares muy cercanos que han fallecido por Covid-19, momentos tristes, de duelo, pero que enseñan a valorar lo que tenemos, a quienes tenemos cerca o lejos.

En México, la población de 0 a 14 años de edad, representa el 25.3% de la población total. Según el Censo de Población y Vivienda 2020 tenemos 31.8 millones de niñas y niños.

Lo cierto es que… el Día del Niño y de la niña sigue existiendo. Ese día fue creado para conmemorar a todas las víctimas infantiles que dejó la Primera Guerra Mundial. Pero en 1924, la Liga de las Naciones ratificó la Declaración de Ginebra sobre los Derechos de los Niños, que tenía como objetivo garantizar la protección de los pequeños. Un año más tarde, el 1 de junio de 1925 durante la Conferencia Mundial sobre el Bienestar de los Niños que se declaró oficialmente el Día Internacional del Niño.

Pero la ONU eligió el 20 de noviembre como el Día Universal del Niño, ya que coincidía con la fecha de la aprobación de la Declaración de los Derechos del Niño. Pero en México se celebra el 30 de abril desde 1924, cuando el gobierno de Álvaro Obregón y el Ministro de Educación Pública, José Vasconcelos, aceptaron la ratificación de la declaratoria en Ginebra hecha por la Liga de las Naciones, y fueron ellos quienes establecieron como fecha oficial de celebración el 30 de abril.

Esa declaración establece que los niños tienen derecho al «desarrollo material, moral y espiritual; a recibir ayuda especial cuando está hambriento, enfermo, discapacitado o huérfano; a que se le socorra en primer lugar en situaciones graves; a quedar exento de cualquier explotación económica y a recibir una educación que le inculque un cierto sentido de responsabilidad social».

Pero ojo, en 2020 respecto al 2010 el matrimonio y el trabajo infantil aumentaron en el país. Y se tienen 6 de cada mil niñas de 12 a 14 años se han unido o casado, y 122 de cada mil niños y niñas trabajan, según el Inegi.

Son ellas y ellos, nuestros niñ@s. Parece que no estamos respetando sus derechos. En este mundo de adultos debemos decirles cuál importante es su presente y su futuro. El aquí y ahora.

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Aida Suárez

El periodismo es mi vida. Tengo cuatro libros sobre periodismo cultural que abordan el tema de migración. Me gusta la lectura, el cine y la música es mi pasión. Mi mascota es un colibrí que me saluda todas las mañanas desde la ventana.