¿Porqué las ciudades de Hidalgo deben invertir en ciclovías?

Ciudad y movilidad

Que los gobiernos inviertan en ciclovías, representa una alternativa de movilidad solidaria y equitativa con la población, genera un ahorro económico para las autoridades en el mantenimiento de la vía pública, seguridad vial a las y los ciclistas, acelera el desarrollo económico local y fortalece la competitividad urbana de nuestras ciudades; impulsa un crecimiento ordenado y sostenible de nuestro entorno, que se refleja en la prosperidad y calidad de vida de las personas.

En Hidalgo y en algunas ciudades del estado, vemos un incremento paulatino de infraestructura no motorizada, espacios de la vía pública donde anteriormente eran utilizados por los vehículos particulares, ahora son utilizados por ciclistas, modificando la movilidad de las personas en la zona, generando una vialidad accesible e incluyente; esto ha propiciado que veamos en las calles más ciclistas de lo habitual, ya que el uso de la bicicleta en distancias inferiores a 5 kilómetros en horas pico, es el medio de transporte con mayor eficiencia para desplazar a un individuo o bienes.

Otro de los beneficios que tiene la infraestructura para ciclistas, es el impacto económico que tienen los establecimientos cercanos a las ciclovías. Esto se debe a que los comercios generan alternativas de desplazamiento hacia los clientes cautivos y potenciales, ampliando la oferta de sus productos y mejorando la rentabilidad de sus negocios.  

De acuerdo con el documento “Ciclovía Insurgentes un Análisis Social para su Permanencia”, publicado la semana pasada por el Poder del Consumidor, los viajes efectuados por la ciclovía temporal de la avenida Insurgentes en la Ciudad de  México, el 82 por ciento corresponden a traslados en general y un 17 por ciento son realizados con motivo de repartición de algún producto o mercancía, es decir, que los espacios confinados para ciclistas, permite que las y los usuarios tengan la seguridad de transitar libremente sin exponerse a los vehículos motorizados que circulan de forma paralela sobre la vía pública, generando nuevas oportunidades de emprendimiento económico en nuestras comunidades.

Por esta y otras razones que hemos mencionado con anterioridad, las autoridades municipales que inician su gestión deben incluir en sus planes municipales de desarrollo, la pacificación y distribución equitativa de la vía pública, donde el uso de la bicicleta sea el motor de transformación de estas ciudades; y es aquí donde la voluntad política tiene un rol trascendental, lograr una sinergia con los diferentes actores de la sociedad civil para impulsar una agenda sostenible.

Existen muchos motivos por lo que los políticos no quieren impulsar una agenda sostenible, pero eso lo dejamos para la próxima semana de la columna “Ciudad y Movilidad”. 

Ricardo Bravo

Activista, promotor de la bicicleta, amante del deporte de aventura y la naturaleza. Creo en el desarrollo sostenible y el trabajo en equipo.