Rancho en Acaxochitlán paraíso de bosque y kiwi

El rancho La Chingada, ubicado en el barrio Tlatzintla, se ha convertido en el entorno natural, donde el horticultor José Ángel Castelán López apostó por las plantaciones de kiwi en Acaxochitlán.

En esta zona boscosa del municipio indígena, se espera tener este año una producción de 10 toneladas de kiwi, y dentro de un par de años más recoger la cosecha de entre treinta y cuarenta toneladas.

“Todavía no hay una producción mayor, pero tengo la confianza porque hay más de mil plantas en este lugar, que se ha adaptado mucho muy bien a lo que queremos para dar un futo de calidad”, explicó Castelán López.

El horticultor asegura que Acaxochitlán, lugar donde tradicionalmente se cultiva la manzana, durazno y ciruela, se ha convertido en un entorno excepcional para el cultivo del kiwi.

Agregó que, considerando que el kiwi es una planta silvestre (trepadora) porque así se cultiva en China, de donde este fruto es originario, en el bosque de Acaxochitlán encontró su ambiente.

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“No conozco China ni Nueva Zelanda pero, el kiwi que les estoy ofreciendo es de calidad, muy dulce y además muy orgánico. La verdad es que poca gente aquí en Acaxochitlán cree que se esté dando el kiwi”, comentó.

Pero la plantación no se limita al trabajo en el rancho La Chingada, también el horticultor comercializa el derivado del kiwi que él mismo elabora, en el negocio “La Magnolia”, ubicado en la entrada a la cabecera municipal de Acaxochitlán.

“El kiwi de importación es ácido, el de nosotros es más dulce, esto nos da oportunidad para poder hacer mermelada de kiwi artesanal y ofrecerles un producto totalmente orgánico porque no tiene fertilizantes ni insecticidas”, señaló el señor Ángel.

Asimismo el horticultor ha generado varias fuentes de empleo con las personas que se ocupan del cuidado de la plantación de la fruta exótica en el rancho La Chingada, todos vecinos de Acaxochitlán.

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“No podemos tener la planta del kiwi abajo, hay que levantarlo, se poda y se le da luz”, detalló Ángel Castelán, junto a una planta de kiwi de 4 años, donde explica que una vez que se busca el fruto de la mejor calidad, se realizan injertos de púa. En tres años comienza a producirse el fruto rico en vitamina C, y a los ocho años se le puede considerar una producción interesante.

Entre magnolias y manos de buda, el kiwicultor José Ángel Castelán López ha conseguido en los últimos años explorar otra fruta típica del verano en la región, la cual se ha injertado de manera bondadosa en este clima, con el sueño de convertirse en el oro verde de Acaxochitlán.