Opinión

Renovación legislativa 2021

Desde el pasado 7 de septiembre se inició la carrera para renovar la Cámara de Diputados Federal. Con ello, los partidos que previamente tenían registro buscarán delinear sus plataformas electorales y, a partir de ahí, revisar su oferta política para convencer al mayor número de ciudadanos por sí solos o en coalición. Teniendo todas las organizaciones políticas como base mínima el 3% de la votación para mantener el registro, además se unen a la competencia los partidos de nueva creación que obligadamente deberán ir en solitario.    

En este sentido, la elección no será nada fácil pues además de las circunstancias críticas por las que atraviesa el mundo en materia económica y sanitaria, dicha elección será la más competida en términos del número de elecciones y oferta política. Por si fuera poco, un tema adicional será que por primera vez operará la reelección legislativa federal y, a partir de ello, habrá un nuevo juego de aliados que buscarán ser un contrapeso del Ejecutivo Federal -seguramente distinto al de las elecciones pasadas-.

En consecuencia, el propio calendario electoral define tres fechas que serán muy relevantes en el ámbito político y normativo que marcarán las reglas del juego bajo las cuales los partidos se presentarán a las elecciones. Del 1º al 15 de octubre se definieron las normas para formar coaliciones y los mecanismos para el registro de candidatos; del 1º de noviembre al 2 de enero del 2021 el registro de coaliciones; y del 1º al 30 de enero de 2021 la presentación de las plataformas electorales.

Ahora bien ¿qué sigue en términos de la oferta política? Los comicios del año entrante tendrán verificativo, como se había dicho, en un contexto adverso en el marco de una coyuntura social sin precedentes, marcada por los retos y estragos económicos y sociales derivados de la pandemia del Covid 19. En tal virtud, no resulta aventurado anticipar que la agenda tendrá como principales directrices precisamente la crisis sanitaria, económica y social de nuestro país, además de problemáticas siempre vigentes tales como la inseguridad, el rezago educativo, la equidad de género, el medio ambiente, entre otros.

En tal virtud, el diagnóstico puntual de las causas y de los efectos, así como la formulación de soluciones concretas a corto, mediano y largo plazo en torno a la crisis sanitaria y económica del país serán elementos comunes en los espacios de discusión pública con motivo del fenómeno electivo. Lo anterior, habrá de implicar un proceso de reflexión relevante al interior de los institutos políticos en la configuración de su oferta electoral, a la luz de los graves retos a los que nos estamos enfrentando como humanidad y como mexicanos. Veremos si los distintos actores políticos estarán a la altura de nuestra realidad. Ojalá así sea.

EMILIO SUÁREZ LICONA

CONSULTOR Y PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD PANAMERICANA

@EMILIOSL

Publicaciones relacionadas