Shulu Lemus: traductora de Hñuhu y Hñähñu

Reconocer la importancia de los dialectos es necesario para preservar la diversidad cultural

Shulu Lemus Santiago originaria de la comunidad de San Nicolás, en Tenango de Doria Hidalgo, es hablante de Hñuhu y español, y actúa como una de los traductores que apoyan a monolingüistas de la región.

Licenciada de Desarrollo Sustentable por la Universidad Intercultural del Estado de Hidalgo, tiene como lengua materna el Hñuhu, que se conoce como otomí, es una variante del Hñähñu en la Sierra Otomí-tepehua.

Su dominio lingüístico le ha permitido ser el apoyo de hablantes de Hñuhu y Hñähñu que no hablan o entienden el español, en diversos procesos que realizan en la cabecera municipal de Tenango.

Como titular en el área de Turismo del ayuntamiento, tiene la proximidad con quienes necesitan de un intermediario para realizar diligencias administrativas o legales.

Durante el periodo por pandemia, como intermediaria apoya a familiares de pacientes que llegan al Dif municipal. /Foto: Cortesía

Funge como traductora en trámites gubernamentales

En cuanto a solicitud de apoyos gubernamentales y trámites participa como traductora, asimismo, en aspectos jurídicos como divorcios y disputas por propiedades;  en el área del DIF apoya como intermediaria en las solicitudes por medicamentos y traslados de pacientes, principalmente.

Enfatizó que es necesario reconocer la importancia de promover y educar para preservar estas lenguas que poco a poco pierden hablantes.

Recordó que su aprendizaje en el español se dio por imposición desde la infancia, especialmente durante la primaria y grados posteriores.

Sin embargo, con expresión que sentencia obviedad, comentó que en diversos momentos de su vida ha experimentado algún tipo de discriminación, ya sea por la vestimenta o por hablar una lengua indígena.

“La primaria la estudié en la comunidad y la secundaria la cursé en el municipio, fue en esta etapa escolar en la que sufrí mucho; así como yo había más estudiantes a los que nos juzgaban por nuestra forma de hablar, vestir e incluso por nuestro color”.

“La primaria la estudié en la comunidad y la secundaria la cursé en el municipio, fue en esta etapa escolar en la que sufrí mucho; así como yo había más estudiantes a los que nos juzgaban por nuestra forma de hablar, vestir e incluso por nuestro color”.

Shulu Lemus Santiago originaria de la comunidad de San Nicolás, en Tenango de Doria Hidalgo.

Desde su visión deduce que estas condiciones sociales son pautas para que muchos jóvenes  abandonen sus estudios.

Dönza (Rosa) y Zäna (Luna) son los nombres en otomí de sus mascotas. /Foto: Cortesía
 

“Aún se vive mucha violencia, incluso directamente de profesores y personas cercanas, haciendo parecer que no tenemos derecho a desarrollarnos académica y profesionalmente. A pesar de esto somos una cultura fuerte y persistente para lograr nuestras metas”.

Expuso que con el tiempo cada vez son más las personas que trabajan para rescatar la lengua que, por decisión o pena se ha omitido, en su caso, invitando a padres de familia a que registren a sus hijos con nombres en otomí.

Sentenció que se trata de hacer un cambio, de involucrar e interesar a las personas no solo en una lengua indígena, sino una cultura.