Tepeapulco, bomba de tiempo

Agujeros Negros

Cercana a Gerardo Sosa Castelán y ex asesora de la bancada morenista de Hidalgo en San Lázaro, Marisol Ortega López, bajo la orientación del diputado Rafael Garnica Alonso, en la primera quincena como presidenta municipal de Tepeapulco, emprende una feroz persecución en contra de todos aquellos correligionarios que no provengan del Clan Universitario.

Candidata por las negociaciones de su jefe político, hoy en desgracia, que dejó a un lado a los aspirantes mejor posicionados, tuvo para formar parte del círculo selecto del jefe, el apoyo que a otros no les dieron y alcanzó una de las seis magras victorias de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), pero no pudieron armar una planilla solo de universitarios.

Así que su primer blanco es el síndico procurador hacendario Hugo Pérez Ramírez, a quien ha querido desalojar de las oficinas que le corresponden, incluso utilizando al personal de seguridad pública municipal, pero no solo eso, también incorporó a la nómina del ayuntamiento a su familia. Así que mañana recibirán su primer salario sus hermanos Oscar y Jazmín Ortega López, así como su cuñada Elizabeth Gayoso Neri.

Pero lo grave es que está gobernando mediante ocurrencias y caprichos que empiezan a generar un clima de inestabilidad en el ayuntamiento y empieza a repercutir en la desatención a servicios y programas a la población, generando una crisis política en las filas de Morena, buscando desplazar a todo aquel que no se le someta; el objetivo central es darle el control del municipio al Clan Universitario.

El riesgo de una crisis institucional provocada por la presidenta municipal, podría llevar a la inestabilidad social, al no atenderse la problemática que enfrenta esta municipalidad en materia de seguridad pública, que también registra un alto desempleo, lo que requiere de crear condiciones para reactivar la actividad industrial en lo que fuera el modelo de desarrollo estabilizador puesto en marcha en los años cincuenta y que se agotó 35 años después.