Tepeapulco, estalló la bomba

Agujeros Negros



Tepeapulco se sumerge en una crisis de gobernabilidad producto del enfrentamiento que sostiene la mal asesorada presidenta municipal proveniente del Clan Universitario Marisol Ortega López con el grupo de la familia Nochebuena Miranda, generando un Lunes Negro con el paro de los policías municipales y la protesta por la escasez de agua potable en amplio sector de la población.

El 30 de diciembre de 2020, hace 11 meses, señalamos que este municipio enclavado en el Altiplano y modelo del proyecto económico Desarrollo Estabilizador a través del Complejo Ciudad Sahagún, era una bomba de tiempo por los conflictos políticos que se asomaban dentro del ayuntamiento surgido de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

También lee: PRI, la contradicción

La ex asesora de la diputación federal sosista, tiene como tutor al ex diputado local Rafael Garnica Alonso, quien operó para desplazar a otros aspirantes con mayor ascendencia, pero ha resultado pésimo asesor y el combate al grupo Nochebuena Miranda solo exhibe la inexperiencia de la presidenta municipal, que continuamente da traspiés.

Uno al no controlar la manifestación, que dio percepción de ingobernabilidad al ser atados a una columna el director y subdirector del organismo operador del agua, si no fuera suficiente el paro de la policía agravo el escenario, porque los agentes quieren que se quede como director Eduardo Mota y no Alejandro Ortiz que dicen tiene antecedentes negativos.

Checa: Amarran a un poste a director de agua de Tepeapulco

Además, el municipio se encuentra en la mirada de agencias de investigación luego de la detención en Estados Unidos del regidor Christian Pulido por supuesto tráfico de fentanilo y aseguran que indagan posibles nexos, lo que contribuye a la crisis sea o no sea responsable de lo que acusan al ex militante de Morena.

La suma obliga a acciones inmediatas a Marisol Ortega que debe sacudirse la tutela del Clan Universitario y solicitar el apoyo del diputado federal Navor Rojas y, poner fin por la vía legal a la confrontación con el grupo Nochebuena Miranda, que bien pueden ser expulsados de Morena, por su apuesta a la candidatura del priista Héctor Meneses Arrieta, antes de que la percepción de ingobernabilidad avance más entre la población.