Opinión

UAEH, horas críticas

Agujeros Negros

Discreto pero inusual movimiento se dio en las últimas horas en instalaciones de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) con un mensaje dirigido a la alta estructura del grupo que domina la institución educativa convertida en una fuerza que se trasladó de un partido político a otro en la última década; lo que pudiera desembocar en el adelantado relevo del llamado Último de los Mohicanos en la rectoría.

Las noticias que recibieron escuetas pero alentadoras aseguran que hay avances en la defensa de su jefe máximo Gerardo S. C. detenido en el penal de Almoloya de Juárez, acusado de peculado, defraudación fiscal y delincuencia organizada que de tener éxito le permitiría a partir de diciembre enfrentar el proceso en libertad.

Esto adelantaría ajustes en su ente de poder, que empezarían con la renuncia de Adolfo Pontigo Loyola, bajo el argumento de que perdió autoridad moral ante la comunidad Universitaria al estar vinculado a proceso por defraudación fiscal por una cifra de 485 mil pesos, lo que resulta paradójico; la versión, creció luego de una reunión en el Sindicato de Personal Académico (SPAUAEH) ubicado en el fraccionamiento Aquiles Serdán.

De ser así, se abriría la puerta para que la ingeniera industrial y diputada federal de representación proporcional por Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) María Marivel Solís Barrera fuera la primera rectora de la UAEH; de probada lealtad a Gerardo S. C. que además logró el acercamiento con el nuevo presidente nacional de Morena, Mario Delgado Carrillo, factor en el otorgamiento del paquete de candidaturas a presidente municipal al Clan Universitario.

Hace cuatro años candidata a diputada local por Movimiento Ciudadano (MC) cuando su jefe político tenía la franquicia Marivel Solís ha ocupado cargos estratégicos entre otros directora del Corporativo Universitario y secretaria de Promoción y Desarrollo de Empresas Universitarias, además de ser cercana a Damián Sosa, al grado de ocupar gracias a ello una curul en San Lázaro y presidir la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Los reacomodos que iniciaron con el nombramiento de la también diputada federal Lidia García Anaya como presidenta del Patronato Universitario, mientras que Damián Sosa y el diputado local Rafael Garnica, responsabilizados de la operación política y Gonzalo Villegas coordinador académico, de lo financiero, que junto al control de sindicatos y consejo estudiantil le garantizan a Gerardo S. su hegemonía a pesar de su situación legal; mientras Pontigo Loyola hace lo imposible por convencerlo de su inalterable lealtad.

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