Vacunación contra Covid, una prueba que debe enfrentarse

Historias que contar

Las últimas semanas fueron de reflexiones, ante la que se presumía inevitable prueba de la propia existencia: vacunación contra Covid-19.

Posible que otros adultos mayores lo pensaran, pero, al final, conclusión, era insoslayable. Tras más de un año de pandemia y aunque se apreciaban avances, estaba vigente. Está.

Con tiempo se llenó el formulario del registro de vacunación. Hubo respuesta y se entró en espera. Lunes 8, arranque en Pachuca en el recinto ferial.

Confirmaron días y horarios, de lunes a jueves.

 El viernes, asignado para rezagados y no registrados. Se ratificó que se procedería de acuerdo con la primera letra del apellido paterno de solicitantes.

El lunes en la tarde y martes por la mañana, el panorama se ensombreció. El arranque no había sido exitoso. Un amigo se presentó a las ocho horas y salió pasaditas las cinco de la tarde. Como él otros, quién sabe cuántos más.

Pese a esto, se reunieron los documentos solicitados: credencial del INE, CURP, etcétera.

Crecía la preocupación hacia lo que pudiera ocurrir el jueves. Frase hecha: manojo de nervios. Aversión de algunos a inyecciones y consecuencias y que las dosis de Pfizer fueran insuficientes.

El jueves, cinco de la mañana, me habló una camarada de toda la vida. Iba a acompañar a su mamá y anunció: “paso por ti en media hora; te doy raid”.

Antes de las seis, amanecer oscuro, helado, estábamos formados. El acceso no se ajustó a primera letra de apellido, ni a horario, pero fue ágil. Primero pausado, antes de llegar en sprint al sitio del ingreso. Filas larguísimas; señoras, señores, tiritando, pero firmes. Guardando composturas. Pocos diálogos.

En la recepción solo pidieron credencial del INE y confirmándolo daban una tarjetita. Luego ubicación, sentados, en amplios espacios. ¿Cuantos? Quién sabe.

De ahí al recinto ferial. Lugares de aplicaciones identificados por grandes letras. A, B….

Sin prisas, sana distancia. Antes de la ocho ya estaban los carritos y quienes aplicarían los biológicos.

Salud y Bienestar salieron avantes.

El personal de Salud amable. Limpísimo; higiene en todo su universo. A las 8 y 5, vacunado; 8: 35, el alta esperada tras espera de 30 minutos por si hubiera reacciones.

Más adelante se informó que el gobernador Omar Fayad puso a disposición del gobierno de México protocolo para reducir tiempos en las inmunizaciones. Pachuca el ejemplo.

Se entiende que falta una dosis complementaria de Pfeizer. Más allá de los próximos 20 días.

De ocurrir, el anhelo es de que se instrumente como jueves, nada burocrático, caótico, y sí pleno en la confianza del mañana.

Se le hizo al Toro

El viernes 12 se confirmó lo que se esperaba: Félix Salgado Macedonio fue proclamado por su partido, Morena, candidato a la gubernatura de Guerrero.

Se anunció que había encabezado encuestas en proceso interno. Un día después, el llamado Toro, inició su campaña electoral

Las versiones encontradas que surgieron cuando desde un principio fue nominado, no se apagaron.

Bajo señalamientos de acoso por cuatro mujeres, se argumentó que no había una conclusión jurídica que los confirmara.

Antes, se habían divulgado actos de conducta del político, en que aceptaba ser parrandero, a veces agresivo. Novedosa representación de aquel Juan Charrasqueado.

El presidente Andrés Manuel López Obrador, ante cuestionamientos, dijo, enfático, que ya no tocaría el tema.

Si fue acertada la postulación se conocerá el 6 de junio, porque a lo  mejor, con esa singular personalidad, suma simpatizantes y se convierte en mandatario.