Pandemia pausa a asociaciones pro pacientes terminales

Cada peso donado será aprovechado para cumplir el deseo de niños en etapa terminal

Mi último deseo Pachuca es la asociación civil que ha dedicado su labor a cumplir los sueños de niños y niñas de escasos recursos que se encuentran en etapa terminal.

Carmen Arias, presidenta de la asociación, detalló que cumplir esta misión durante la pandemia significó un reto, ya que únicamente atendieron casos puntuales canalizados por médicos.

Al no contar con acceso a los niños y por contingencia, los recursos se destinaron en obsequios para los menores y quimioterapias para el hospital.

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“Trabajamos  de manera restringida y escasa, es una situación de salud que entiendo y respeto, y pensando cuál es el mayor deseo de los niños y los papás, que es preservar la vida, se decide destinar estas donaciones que sabemos son escasas”

Sostuvo.

Entre los deseos concurridos destacan son conocer a artistas, fiestas de XV años y viajes para conocer el mar, los cuales quedaron pospuestos debido a la pandemia.

“Los niños tienen una capacidad para aprender a vivir día a día. Sus emociones son muy fuertes, pero claras. Conocen su realidad y la abrazan con la esperanza de poder cambiarla, lo único que quieren es vivir y hacer que valga ese tiempo”

Mencionó la fundadora de Mi último deseo Pachuca.

El año 2020, en el ámbito administrativo fue difícil ya que, a pesar de contar con el certificado que los designa donatarios autorizados, se complicó el proceso de recaudación, recibiendo apoyo únicamente de particulares.

 “Jonathan, un niño de 14 años que vive en Tizayuca, necesita un trasplante de médula, pero no le dan fecha porque en su casa no contaba con las condiciones necesarias para llevar la recuperación, en este caso nos dimos a la tarea de acondicionar su casa”.

Señaló que este proyecto fue uno de los deseos más significativos que realizó durante el 2020, ya que con pequeños cambios logran dar esperanza de vida.

Asimismo, Alison fue la niña que cumplió su deseo de viajar a Mazatlán en 2020, ocasión que le permitió difundir su labor y conocer a personas que se sumaron a la causa.

Morayma Yañez en coordinación con la caballista de Aguascalientes Mariana Guzmán, organizaron sesiones de aprendizaje asistido y monta y manejo con caballos, para recabar fondos y seguir apoyando a los niños.

“Tener la posibilidad de conocer a los niños y ver sus sonrisas, me muestra la fragilidad de sus vidas, y poder cumplir un anhelo es motivo más para continuar con esta labor”, puntualizó Carmen Arias.